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jueves, 17 de mayo de 2018

Declaración del PCE y la UJCE en el 70 Aº de la Nakba: "Máximo apoyo al pueblo palestino, máxima solidaridad internacionalista y máximo impulso a la campaña de boicot, desinversiones y sanciones"

Concentración en Málaga: viernes 18 de mayo a las 19:30 horas en la Plaza de la Merced
Se cumplen 70 años de la Nakba palestina, es decir, del momento más traumático de la historia del pueblo palestino. Una Nakba, una limpieza étnica a manos de las tropas sionistas-israelíes, que supuso en 1948 la destrucción de 615 localidades palestinas, entre 35 y 110 masacres y la expulsión de unas 750.000 personas palestinas de sus casas (ahora sus descendientes son más de 6 millones, a las que Israel niega su derecho al retorno reconocido por la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU). De este modo, Israel se creó tras más de 50 años de esfuerzos colonizadores sionistas que buscaban y buscan el máximo de tierra con el mínimo de población no judía. Israel se creó en mayo de 1948 sobre las ruinas de la mayor parte de Palestina.
Pero la Nakba continuó y continúa. La colonización, el racismo, el apartheid y la limpieza étnica siempre han formado parte de Israel y lo continúan haciendo. Últimamente, por ejemplo, con el asesinato ayer 14 de mayo de más de 58 personas en Gaza durante las protestas de la #GreatReturnMarch y por el rechazo al traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén (cabe recordar que la parte occidental de Jerusalén sufrió la limpieza étnica durante la Nakba y la oriental está ocupada ilegalmente desde junio de 1967). O con las diarias demoliciones de casas y de pueblos, con el encarcelamiento de niñas como Ahed Tamimi o de poetisas como Dare Tatour solo por escribir una poesía en Facebook, con las leyes israelíes de apartheid, con la humillación y violencia cotidiana del muro de Apartheid o los checkpoints militares... Todo con absoluta impunidad israelí. Y todo ello, cada vez más, intentando ser ocultado por Israel a través de estrategias de lavado de imagen como el “pinkwashing”, dentro de las cuales se encuentra la actuación y victoria de Netta en el último festival de Eurovisión.
Si Israel puede actuar de esta manera y puede tener total impunidad es gracias a toda una red de complicidades militares, económicas, políticas, culturales, académicas... Por eso, el pueblo palestino nos pidió cortar estas complicidades, acabar con estas colaboraciones, a través del BDS, del boicot a Israel. El objetivo es presionar a Israel de una manera noviolenta para lograr una Palestina libre. Actualmente, el movimiento BDS es la máxima esperanza internacional para el pueblo palestino al tiempo que el máximo enemigo estratégico de Israel –en el 2016 declaró a sus activistas objetivos militares–. Se trata de una campaña internacional que crece en muchas partes del mundo y que avanza cada semana con el apoyo de miles de figuras públicas, organizaciones y movimientos sociales antirracistas, feministas y antifascistas. Muchos de estos movimientos son vigilados y reprimidos por las innumerables tecnologías que se prueban contra la población nativa palestina y luego se exportan por el mundo y por las tácticas que aprenden cuerpos represivos -como la Policía Nacional o los Mossos- que se entrenan en Israel.
Por todo ello, hoy más que nunca, máximo apoyo al pueblo palestino, máxima solidaridad internacionalista y máximo impulso al boicot, las desinversiones y sanciones.
¡Viva Palestina libre!

lunes, 14 de mayo de 2018

Izquierda Unida de la ciudad de Málaga presenta un llamamiento a la confluencia junto a colectivos sociales que reclaman la unidad para derrotar a las políticas de derechas

Hay que dejar de lado los egos y los errores del pasado y caminar juntos en una candidatura que en 2019 desbanque al PP del gobierno por la izquierda. Así ha cerrado su intervención esta mañana la Coordinadora de Izquierda Unida en la capital malagueña, Remedios Ramos.
Como otros muchos actos que IU celebra desde hace años, la calle Alcazabilla ha sido el escenario de su llamamiento a la confluencia en la capital, en un acto que ha contado con la asistencia de representantes de la dirección provincial, como el responsable de Organización, Dámaso Márquez, y los de confluencia Eva García Sempere y Fran Mata. También se han acercado representantes de colectivos laborales, sindicales y sociales, así como miembros del Cuerpo de Bomberos, para los que Ramos ha tenido palabras de agradecimiento por luchar por la seguridad de todos.
La concejal comunista en el Ayuntamiento de la capital ha destacado que se ha elegido la víspera del 15M por ser una fecha simbólica. Ramos señaló que el llamamiento a la unidad y confluencia se lanza a las fuerzas políticas, organizaciones, sindicatos, colectivos, personas a título individual “ y a todos y todas que crean que podemos derrotar la políticas de derechas del PP y PSOE”.
La Coordinadora de IU en la capital dijo que 23 años del Partido Popular en el gobierno malagueño es demasiado; “la ciudad no aguanta más y la única forma es marchar a estas elecciones municipales fuertes, con una candidatura amplia, para que seamos capaces de derrotar a la derecha”, en la que ha encuadrado a PP, PSOE y Ciudadanos, porque, añadió, en lo esencial están de acuerdo. Puso como ejemplo de esas políticas comunes, la sustitución del uso productivo del Puerto por otro especulativo, la cesión de terrenos públicos al capital y la especulación como ocurre con Arraijanal, los antiguos terrenos de Repsol y otros espacios. “Y hay una amplia mayoría que no está de acuerdo con ese modelo de ciudad”.
La dirigente malagueña aludió a las encuestas publicadas en los medios de comunicación en los últimos días, que daban una subida local a IU y una muy amplia en el estado a Unidos Podemos, y advirtió que si el bipartidismo está tocando a su fin, el cambio no puede venir por C´s, sino por la izquierda. “ Málaga es mucho más de lo que supone un postal turística y los barrios reclaman atención. Hay familias con graves problemas de vivienda, empleo y en exclusión social y todo eso queda tapado por las alfombras rojas de los grandes eventos”. Pero, añadió, también hay un centro “de postal” y otro con edificios en ruina y con vecinos a los que hacen huir “para que sus amigos puedan seguir enriqueciéndose”.
Remedios Ramos aseguró que 23 años de gobierno del Partido Popular son demasiados para “una Málaga que nunca ha sido de derechas” y el gran reto que toda la izquierda tiene es conseguir una amplia confluencia con la que trabajar por una ciudad mas justa, más solidaria, limpia, social y para todos y todas.
El llamamiento de los colectivos sociales a la confluencia de las izquierdas
El presidente de la Plataforma de Solidaridad con los Inmigrantes y de la asociación ASPA, Luis Pernía, se ha subido esta mañana al escenario para, entre otras cosas, recordar que las ONGs han tenido siempre a su lado a Izquierda Unida, y que esta coalición siempre ha buscado crear lazos programáticos que han dado lugar a políticas concretas.
Pero el activista, hace ahora un llamamiento a otras plataformas, sindicatos, redes “y , en general, a toda la gente de buena voluntad para desterrar las políticas conservadoras y conjugarnos para que en un futuro podamos hablar de libertad”.
En esa misma línea, Pepi Lupiañez, sindicalista de la hostelería que se ha destacado en la lucha de las camareras de piso, ha recordado que se está retrocediendo en derechos conseguidos con mucha dificultad. También que el país esta siendo saqueado y que las políticas anticrisis “están arruinando nuestras vidas”.
Al igual que su predecesor, la sindicalista de Comisiones Obreras ha destacado que Izquierda Unida siempre ha estado al lado de la clase trabajadora en todas sus luchas y que hay que ir todos juntos a parar las políticas que han dado lugar a la actual situación. “La clase trabajadora está cada vez más unida como se ve en la calle, y nuestros políticos también deben estarlo. No podemos esperar más porque esta sociedad se corrompe día a día”.

domingo, 13 de mayo de 2018

Hace dos meses que empezó la defensa de Arrajainal

Vanessa Cg
Hoy hace 2 meses que empezó la Defensa de Arraijanal en el campamento, una defensa 24 horas al día gracias a la cual se ha podido visualizar la causa y se han podido poner de manifiesto los restos arqueológicos fenicios o romanos encontrados la semana pasada y poner de relieve la importancia a nivel medioambiental de este bello lugar.
Hoy no podemos olvidar tampoco que esta lucha a nivel institucional empezó en el 2009 donde Izquierda Unida ya puso de manifiesto la importancia de defender este último Paraje Natural que queda en Málaga capital y que desde 2012 no sólo Izquierda Unida sino Asociaciones de vecinos como Almar, asociaciones de ecologistas, particulares dueños de aquellos terrenos,… año tras año pusieron su grito en el cielo ante la barbaridad que quería hacerse realizando múltiples alegaciones al plan y mociones que tanto PP como PSOE y ahora Ciudadanos fueron tumbando.
Han pasado 9 años desde que comenzara esta lucha y ahora somos muchas las que estamos plenamente convencidas de la necesidad de su defensa. Las asociaciones como Alcurves, Torrevigía o Ciriana no cesan en su defensa a nivel legal, tenemos informes de arqueólogos, botánicos, informes de la inundabilidad de esa zona realizados por Ecologistas en Acción, y la defensa de la causa por parte de Greenpeace ,WWF, Seo, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción o Asociaciones como la Federación Solidaridad.… Todas las personas que conocen realmente lo que allí está pasando se suma a la causa sin pensarlo. Defendemos el deporte pero recordemos que hay unos terrenos reservados para ello en el PGOU en San Cayetano, pero además resaltar que defendemos todos los deportes: el futbol, el baloncesto, el balonmano, la natación, el atletismo… todos aquellos donde realmente nuestros niños y niñas puedan desarrollar sus valores de forma saludable.
Hoy, dos meses después más de 80 personas hemos tenido un acto festivo y reivindicativo en este maravilloso lugar. Comenzó con una asamblea a la que se sumaron colectivos como Defendamos Nuestro horizonte, Ruedas Redondas, Derecho a Techo, Greenpeace, Ecologistas, Asociación de vecinos Almar, partidos políticos como Izquierda Unida, Podemos y Mlg Ahora. A continuación hubo una comida con Paella, Cuscus, sopa Perote y croquetas veganas que nos permitió charlas agradables y enriquecedoras, conversar con las personas, sin prisas, mirándonos a los ojos y sonriendo. Y después llegó el tiempo del ocio reivindicativo con las canciones y el maravilloso rap de Eskarnia, las poesías interpretadas de Libélula, los malabares y el micro abierto…
Arraijanal es realmente el último paraje natural de Málaga capital, es la última playa virgen que tenemos y quien la conoce la defiende.
¡Salvemos Arrajainal!

El PCE y la UJCE llaman a participar en la movilización feminista el 16 de mayo contra el incumplimiento en los Presupuestos del Estado 2018 del Pacto de Estado contra la Violencia de Género

El PCE y la UJCE llaman a todas las mujeres trabajadoras y al conjunto de la sociedad a acudir el próximo 16 de mayo a las concentraciones y manifestaciones convocada por el movimiento feminista contra el incumplimiento del Pacto de Estado contra la violencia machista en los Presupuestos Generales del Estado para 2018, movilización a la que nos sumamos.
Dicho Pacto, al que nos opusimos en su momento llevando a la abstención del grupo Unidos Podemos en el Congreso, se muestra ahora como un auténtico papel mojado y pura propaganda del gobierno del PP y Cuidadanos y nos lleva a denunciar aún con más fuerza el desprecio absoluto a las mujeres y la violencia institucional que supone esta rebaja del presupuesto público comprometido en dicho Pacto para la lucha contra la violencia machista de 200 a 80 millones de euros. Por eso nos unimos a la campaña Compromiso=Presupuesto.
Cuando nos opusimos al Pacto lo hicimos por considerar que no alcanzaba los mínimos necesarios: la no inclusión de la prostitución y los vientres de alquiler como violencias contra las mujeres, las continuas violaciones y asesinatos de mujeres, los recortes en educación, sanidad, pensiones y en servicios sociales y episodios como la sentencia de “la Manada”, el caso de Juana Rivas o María Salmerón, nos reafirman en la lucha por un Pacto de Estado con todas las fuerzas políticas y sociales que defienden que la violencia machista es una Cuestión de Estado y son necesarias Políticas de Estado feministas, integrales, con cambios profundos para poder erradicarla y con financiación suficiente y adecuada.
El PCE y la UJCE reiteran que violencia machista solo puede ser erradicada si se elimina el patriarcado actualmente imperante en la sociedad, que el Partido Popular y Ciudadanos contribuyen a desarrollar con sus políticas económicas y sociales y añadimos que por tanto, no se puede separar el debate del Pacto de Estado contra la violencia machista de los debates presupuestarios, de las políticas laborales que excluyen, precarizany empobrecen hoy a las mujeres.
Llamamos a volver a llenar las calles para exigir al gobierno políticas justas acompañadas de suficiente presupuesto para hacerlas realidad. Seguimos en lucha por unas leyes justas y con presupuesto adecuado, junto a las organizaciones y movimientos que como nosotras respetan y trabajan por los derechos de las mujeres.
El día 16 de mayo todas a la calle, por unas leyes que erradiquen las violencias machistas contra las mujeres.
¡A la calle el 16 de mayo!
Nos sumamos al manifiesto unitario:

sábado, 12 de mayo de 2018

Enrique Santiago: “Las ideas del marxismo siguen vigentes”. Entrevista al nuevo Secretario General del PCE, que insiste en la necesidad de una sociedad más justa donde se garanticen los derechos humanos

Thilo Schäfer/lamarea.es
La última vez que Enrique Santiago (Madrid, 1964) fue entrevistado por La Marea estaba en medio de las negociaciones de paz en Colombia como asesor jurídico de la guerrilla de las FARC. Hoy sigue implicado en salvar aquel acuerdo histórico. A esta tarea y otras causas como abogado se le ha sumado la misión de liderar el Partido Comunista de España, desde que salió elegido por el Comité Central en abril.
En el año del bicentenario del nacimiento de Marx, ¿tiene relevancia el comunismo en la sociedad actual?
Mientras la sociedad está atravesada por las desigualdades y por la negación de derechos a los trabajadores, a todo aquel que vive de su trabajo, los ideales del comunismo tienen plena vigencia. Es decir, reivindicar una sociedad más justa donde se garanticen los derechos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Vivimos en un mundo donde 300 personas ostentan tanta riqueza como los 3.000 millones más pobres. En España tenemos un índice de pobreza del 25% y hemos llegado a una situación en la que tener un empleo no significa salir de la pobreza por la precarización del trabajo. Hay índices que son tercermundistas como la desnutrición infantil. Cuando la injusticia sea la norma de funcionamiento está claro que las ideas del socialismo, del marxismo y del comunismo siguen vigentes.
Thomas Piketty muestra en El capital en el siglo XXI que la participación del capital en la renta nacional bajó desde la época de Marx pero que ha vuelto a crecer. ¿Nos estamos acercando al momento de máxima acumulación previsto por Marx como escenario revolucionario?
Sin duda. Es un problema del neoliberalismo, de la desregulación de las sociedades. Se ha revertido el modelo de bienestar que se creó en Europa después de la derrota del fascismo. La crisis ha constatado un sistema de reparto de riqueza absolutamente injusto. Se gravan más las rentas de trabajo que las de capital. El preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos habla del sagrado derecho de los pueblos de levantarse contra gobiernos injustos.
¿La clase obrera, el proletariado de Marx, sigue existiendo hoy o es algo más complejo?
Con la acumulación de la riqueza en pocas manos, que pretendan decirnos que han desaparecido las clases sociales es de risa. Lo que pasa es que vivimos en un mundo en el que hay una penetración cultural mucho más poderosa que en generaciones anteriores, debido en parte por medios de comunicación controlados por grandes grupos económicos. Existe un cierto desarraigo cultural y una pérdida de conciencia de clase. Pero esto no significa que no existan las clases. Hoy la clase obrera no es equiparable al concepto que había en la revolución industrial. Clase trabajadora es todo aquel que para vivir solo tiene su salario, eso si consigue acceder a un puesto de trabajo. Es una necesidad organizar a todos estos trabajadores y trabajadoras en defensa de sus derechos. Ojalá que se suman aquellas personas que no sufren tanto en primera persona la privación de derechos pero que son conscientes de que este sistema capitalista es inviable.
Hay movimientos reivindicativos muy variados, desde el feminismo a las protestas por las pensiones. ¿Es posible aglutinar todos bajo un solo paraguas, encima con una ideología tan definida como el comunismo?
Durante la historia los comunistas siempre hemos trabajado por fraguar amplias alianzas sociales y políticas con aquellos que, aunque no compartan nuestra ideología, sí quieren mejorar las condiciones del pueblo. Para ello tenemos que incrementar nuestra presencia en el conflicto social en sus distintas facetas, reivindicando los derechos de las mujeres, de los desempleados, de los precarios, los jubilados y demás. Por otro lado, hay que generar alternativas políticas fraguando alianzas con todos aquellos que consideran que este sistema es injusto. En este sentido los comunistas siempre hemos sido muy generosos al anteponer los intereses del pueblo a nuestros intereses partidistas.
A pesar de las desigualdades sociales, parece que hay temas que despiertan más pasiones. ¿Le da envidia la capacidad de movilización del nacionalismo catalán?
Creo que eso es muy complejo. Hay un sentimiento nacional histórico. El nacionalismo catalán es plural, hay un nacionalismo de derechas y uno de izquierdas. El agravio por parte del Estado ha sido aprovechado por el nacionalismo corrupto, el que ha aplicado las políticas neoliberales en Cataluña. Ha sabido abanderar este sentimiento nacionalista y opacar cualquier otra reivindicación. Nosotros defendemos la unidad del Estado, un Estado republicano. Hay una falta absoluta de comprensión del carácter plurinacional de España por parte de las fuerzas conservadores españolas. Es un conflicto político pero se ha optado por vías represivas. Lo que está haciendo el Tribunal Supremo es una locura. Es la imposición de un nacionalismo español decimonónico.
Parece que hay más pasión por la defensa de la independencia que por cualquier causa social.
Es un recurso habitual que ha ocurrido muchas veces en la historia. Cuando se recurre a ideas más primarias, de sentimientos identitarios, las personas encuentran un nexo de unión con sus más cercanos. Quieren entender que la forma de resistir a las dificultades consiste en reforzar estos nexos. Estas situaciones provocaron el auge de regímenes autoritarios en muchos lugares. Sin embargo, en Cataluña no estamos ni mucho menos en esta fase. Todo el nacionalismo catalán ha dado una lección al ser un movimiento con métodos de resistencia pacíficos y con una alta valoración de las vías democráticas. Esto ha impedido llegar a situaciones que hace 20 o 30 años en Europa causaron conflictos civiles armados.
¿Cuánto PCE hay en Unidos Podemos?
El PCE tiene un compromiso inclaudicable con Izquierda Unida, a través de la cual trabajamos en fortalecer la convergencia, no solo con Podemos, también con las Mareas, En Comú en Cataluña o con las candidaturas municipalistas del cambio. Puede haber personas que no se sientan a gusto con la convergencia, pero son minoría. Este fenómeno de rechazo, de inseguridad, tiene mucho que ver con lo que hablábamos del nacionalismo. Es una falta de comprensión de la diferencia entre la identidad política propia y la necesidad de construir programas comunes más amplios. La formación de alianzas siempre ha estado presente en el movimiento comunista.
La izquierda hace fundadas críticas de la realidad pero no sabe comunicar sus soluciones, si las tiene.
Creo que tenemos dos problemas en la izquierda. Uno, que todo el mundo está convencido de estar en posesión de la verdad que difiere de la de los demás. Luego, efectivamente, tenemos un problema de comunicación. Siempre es más difícil explicar la alternativa que analizar las circunstancias de la vida cotidiana. Primero, tenemos que decir que la alternativa no solo es viable sino que es imprescindible porque el actual sistema conduce al suicidio de la humanidad. En segundo lugar hay que dar explicaciones muy pegadas a los problemas cotidianos de la gente con ejemplos concretos de las soluciones que pueden aportar las políticas de izquierda. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid [gobernado por Ahora Madrid] ha reducido la deuda multimillonaria en más de un 10% al año. Ha sido capaz de generar un superávit a la vez que aumentó en más de un 15% los programas sociales. Obviamente, tenemos un problema cuando no somos capaces de explicarlo a la gente.

lunes, 7 de mayo de 2018

"La juventud a la ofensiva ¡Por una educación digna!". Llamamiento de la UJCE para la movilización del 8 de mayo

Unión de Juventudes Comunistas de España
Las jóvenes de Estado continuamos viendo cómo la educación se deteriora y empeora día tras día tras más de una década de crisis. Nuestros derechos conquistados durante años, como la parcial gratuidad de la educación, una mayor inversión en el sistema público, mejoras en la atención de la diversidad en sistema educativo… han sido borrados del sistema educativo.
Nosotras, la Juventud Comunista, aspiramos a conquistar y consolidar un modelo educativo para una vida digna, que nos permita educarnos como personas críticas, formándonos como trabajadoras que conocen la plenitud de sus derechos frente a los abusos a la patronal. Una educación que forme a una juventud con futuro, y no condenada a la emigración, al paro o a la precariedad.
Desde la Juventud Comunista seguiremos luchando, construyendo un modelo educativo laico, donde la concertada religiosa segregadora por sexos y clasista pase al sistema público de escolarización eliminando una educación de privilegios. Una educación científica y crítica, donde asignaturas como filosofía vuelvan a tener el peso que merecen. Una educación feminista que asegure que las futuras generaciones crecen de forma coeducativa y donde la juventud LGTBI crezca segura y en igualdad.
No solo en los institutos, sino también en la Universidad, debemos trabajar para conseguir la gratuidad de la educación y una mejora de la inversión que permita un mayor avance de la investigación, así como una mejora en el programa de becas que garantice la igualdad de oportunidades dentro y fuera de las aulas.
En FP, consideramos fundamental, y más cuando se ha casi duplicado el número de alumnos de formación profesional desde el inicio de la crisis, luchar para que su gratuidad se garantice, así como de los materiales que compramos las estudiantes; infraestructuras y equipos no obsoletos, adecuados al futuro puesto de trabajo y, ante todo, la remuneración digna de las prácticas a todos los niveles, asegurando nuestros derechos en el centro de estudio y de trabajo.
Numerosos estudios muestran la relación directa entre pobreza y bajo rendimiento académico, y es por esto por lo que debemos ver ambos problemas como uno solo: un capitalismo que destruye las esperanzas de una clase trabajadora cada vez más empobrecida, y que imposibilita su acceso a las enseñanzas superiores y a puestos de trabajo no precarios. La lucha para una vida digna pasa por una educación digna, y para conseguir una educación digna será nuestro deber conquistar todos los derechos que nos han sido negados.
¡Por todo ello nos sobran las razones para salir a la calle este 8 de Mayo!
¡Por un modelo educativo digno, por una #VidaDigna, por un futuro digno!

viernes, 4 de mayo de 2018

El PCE llama a manifestarse el día 5 de mayo para recuperar lo perdido, para derogar el factor de sostenibilidad y para garantizar las pensiones dignas, públicas, igualitarias y a los 65 años

La lucha ha dado resultados ¡Hay que continuar! ¡A la calle el 5 de mayo!
El sábado 5 de mayo, miles de personas volverán a salir a la calle convocadas por al Coordinara Estatal en defensa de las pensiones públicas en más de 150 convocatorias. Tras las históricas movilizaciones de estos últimos meses, el movimiento popular ha conseguido que el gobierno del PP y Ciudadanos de acuerdo con el PNV se hayan comprometido a subir las pensiones para este año y el siguiente conforme al IPC y a retrasar la puesta en marcha del llamado “factor de sostenibilidad”, nombre técnico y engañoso para esconder lo que es: un recorte más de derechos.
Si decían que no lo había, ¿cómo se explica que ahora sí haya dinero? Pues por que mentían: dinero había y hay, lo que no tenían era voluntad política. ¿No serán las inmensas manifestaciones de estos días las que han creado auténtico pavor en Rajoy y su banda? ¿No serán las masivas manifestaciones de Bilbao las que han empujado a defender estas pequeñas mejoras al PNV burgués y oligarca?
Claro que es así: con la movilización de masas hemos conseguido que se coman sus palabras y retrocedan. Como afirma la Coordinadora “si ese acuerdo se materializa por escrito podremos decir que hemos ganado una batalla, pero no la guerra”.
Por ello, el PCE llama a toda la clase trabajadora, al conjunto del pueblo, a salir a la calle el día 5 de mayo: ¡no queremos parches, ni migajas! ¡queremos garantizar las pensiones dignas presentes y futuras! Y con la fuerza de la movilización, ¡lo vamos a conseguir!
Manifestaciones y concentraciones
-Málaga: 12:00 horas en la plaza de la Cosntitución
-Vélez-Málaga: 12:00 horas en la plaza de las Carmelitas (Ayuntamiento)
-Estepona: 12:00 horas en la Plaza de Blas Infante
-Antequera: 11:30 horas en la Plaza de San Luis
-Marbella: 12:00 horas en la Plaza de los Naranjos.

Feminismo, unidad popular y ruptura democrática

Toni Morillas
Mundo Obrero
Una de las claves en la construcción de poder popular ha estado en la autoorganización desde el conflicto del capital con la vida.
El entusiasmo, la euforia, la complicidad, la satisfacción cuando provocábamos la bajada de las persianas del reguero de tiendas del Imperio Inditex o veíamos centenares de delantales colgados en los balcones. El poder. Tomar el espacio público, sin miedo, sintiéndonos protegidas por millones de hermanas en un espacio que habitualmente nos es hostil, sabiéndonos protagonistas de la historia, identificando nuestra fuente colectiva de poder. Evidenciado que nuestros cuerpos precarios ya no pueden más, que vivimos en conflicto permanente, que nuestro único reposo del guerrero posible es el feminismo.
Veníamos lamentándonos de un posible cambio de ciclo, en unos meses en los que el debate territorial lo ha atravesado todo y la conflictividad social se ha expresado de manera fragmentaria y desarticulada. Pues vinieron las feministas a cambiar el marco y a inaugurar una primavera de movilización, en la que feministas y pensionistas andamos tejiendo un proceso confluyente impugnatorio, de desborde y apoyo mutuo. Las conversaciones de bar y de peluquería cambiaron, los representantes de las oligarquías en los parlamentos se vieron obligados a posicionarse sobre una convocatoria de huelga no experimentada antes, en la que inicialmente ni siquiera muchos de nuestros aliados confiaban.
Hemos aprendido que hay margen para seguir haciendo emerger el conflicto, para seguir ensanchando las grietas patriarcales del sistema. Hemos hecho historia. El 8 de Marzo, nos sentíamos parte del hilo violeta de la historia, en una jornada de movilización intergeneracional, en la que las jóvenes nos reconocíamos en las veteranas. El hilo de la lucha de las mujeres que conquistaron los derechos que hoy nos están arrebatando. Somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar decían las pancartas. El 8M no ha sido ni una estación de llegada ni una movilización espontánea. Ha sido hito constituyente de un proceso de acumulación, de toma de conciencia para sí, de politización y revolución cultural en marcha al que le han precedido movilizaciones y victorias sociales relevantes: la dimisión de Gallardón, el 8 de marzo de 2017 con unas movilizaciones que ya entonces fueron masivas y constituyeron el germen de la propuesta de huelga, la expresión de la indignación social durante el juicio a la Manada, con el caso de Juana Rivas… Un proceso de acumulación de fuerzas que lo ha cambiado todo: nada volverá a ser igual tras este 8 de marzo.
Habrá momento para las valoraciones y habrán de realizarse en un proceso amplio de evaluación y debate público en el que las mujeres tomen la palabra. Sin embargo, nos aventuramos a apuntar algunos aprendizajes que nos deja el feminismo para continuar la lucha, para seguir afrontando los retos que tenemos por delante con alegría constituyente.
Primer aprendizaje: la sostenibilidad de la vida sintetiza una propuesta alternativa de país
Lejos de eslóganes y discursos de laboratorio, la huelga se ha construido desde las entrañas, desde el suelo pegajoso, desde el conflicto del capital con la vida. La potencia de la Huelga feminista ha residido en la radicalidad de su discurso, en la transversalidad y diversidad de las formas y espacios de lucha en los que se ha desplegado. Hemos criticado en multitud de ocasiones la hegemonía del feminismo liberal y hemos construido desde la práctica concreta una propuesta interseccional que reconoce y nombra las opresiones que nos atraviesan, que señala la articulación de clase y género. Pues bien, aquella hegemonía ha empezado a resquebrajarse. El mensaje movilizador del movimiento feminista cuestiona el capitalismo y el patriarcado y lanza un mensaje que sintetiza una propuesta alternativa de país, que habrá de ser desarrollada.
La sostenibilidad de la vida como propuesta articuladora de la movilización, no solo ha cuestionado el papel atribuido a las mujeres o su situación desigual respecto a los hombres (que no es poco). Ha propuesto una alternativa de ruptura con el contrato social y el contrato sexual: una nueva forma de organizar las relaciones económicas, políticas, sociales y entre sexos, que parte de la constatación de que nuestra explotación, nuestra opresión es estructural y hunde sus raíces más profundas en el capitalismo patriarcal. Por ello nos tildaron de peligrosas, porque hace tambalear los cimientos de su sistema. Porque señala los beneficios que el sistema extrae de nuestro trabajo, porque señala la naturaleza de las violencias que se ejercen sobre nosotras, porque no le duelen prendas a la hora de señalar los privilegios que han obtenido los hombres del mismo durante siglos. Tenemos ahora el reto de consolidar la hegemonía, elaborar propuestas concretas, no bajar la guardia ante los intentos de descafeinar las demandas y capturar la potencia transformadora del feminismo que con total seguridad promoverán los guardianes del orden establecido.
Segundo aprendizaje: es posible y necesario recuperar la huelga como herramienta política
Muchas de las mujeres que participaron del 8M era la primera vez en su vida que secundaban una huelga. Muchas por jóvenes, otras muchas por desempeñar trabajos no remunerados y no haberse sentido interpeladas en convocatorias anteriores que circunscribían su ámbito de convocatoria al laboral. ¿Desde cuándo llevábamos sin ser convocadas y tomar parte de la organización de una huelga? 2012 parece un pasado muy remoto.
El austericidio, la precarización de las condiciones de vida, el miedo y la suspensión de facto del derecho a huelga entre cada vez más amplios sectores de la clase trabajadora, ha provocado que la huelga general estuviera en el cajón de los imposibles y absolutamente fuera de la agenda política y social. Pues bien, las mujeres la hemos puesto en agenda. El feminismo ha recuperado la huelga como herramienta política y lo ha hecho, desde un profundo y participativo ejercicio de creatividad, sorteando los obstáculos y resistencias, innovando en tres dimensiones: 1) una huelga política e ideológica, que se ha desplegado más allá de lo laboral, visibilizando trabajos desvalorizados por el sistema y poniendo en el centro la contradicción capitalista de la reproducción social; 2) una huelga en la que el sujeto político hemos sido las mujeres; 3) una huelga convocada por el Movimiento Feminista, desde abajo, tejiendo alianzas en todos los frentes, con la construcción de unidad popular como estrategia.
El feminismo nos ha enseñado que aun en tiempos de máxima precariedad, es posible organizar una huelga general. Nos ha lanzado una invitación a repensar los límites de lo posible y a experimentar nuevas formas de huelga inclusivas por empoderadoras.
Tercer aprendizaje: la construcción de unidad popular ha de sustentarse en procesos radicalmente democráticos en los que el feminismo sea eje vertebrador
Cuando la estudiante, la vecina, las madres del AMPA o las abuelas que vienen del año el hambre y que con sus raquíticas pensiones sostienen la vida de sus familias, se pegan semanas conspirando, quedando en manada para acudir al 8M, es que el desborde popular ya se ha producido. Cuando aparecen un montón de hombres que se interesan por cuál ha de ser su papel en esta huelga, y otros tantos que no se atreven a expresar públicamente que no son feministas, es que el proceso ha alcanzado unos niveles de contagio y legitimación social que nos permiten afirmar, tal y como señala Rosa Cobo, que estamos ante la 4ª ola del feminismo. Una cuarta ola fraguada a nivel internacional, en la que el movimiento en España está jugando un papel vanguardista.
Una de las claves en la construcción de poder popular ha estado en la autoorganización desde el conflicto del capital con la vida. La organización en primera persona desde espacios no mixtos en los que las mujeres nos hemos reconocido, hemos identificado lo que nos duele y nos une y construido una propuesta de acción política común con un mensaje claro: un modelo económico y social que nos mata, agrede, cosifica, explota, precariza y oprime, es insostenible con la reproducción de una vida digna de ser vivida.
La radicalidad democrática de un proceso que ha evidenciado de nuevo la crisis de mediaciones y de las estructuras de representación, creando redes horizontales de activistas que se multiplicaban y desplegaban de manera incontrolada. Creando una maraña de feminismo, que ha vencido la frontera de lo doméstico haciéndose presente en la cotidianeidad de la vida de este país, pariendo un fenómeno social que ha tenido su base de operaciones en las centenares de asambleas feministas unitarias, urbanas y rurales, que se han constituido como dispositivos de poder popular y feminista. Espacios no exentos de contradicciones que han dado ejemplo sobre cómo ha de construirse un movimiento político, social y cultural radicalmente democrático, que ponga las condiciones materiales de existencia en el centro del debate político. Esto nos sitúa ante un reto mayúsculo: seguir tejiendo la unidad desde el conflicto del capital con la vida, integrar el feminismo en nuestra práctica política cotidiana, seguir haciendo Historia.
Publicado en el Nº 315 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo abril 2018

jueves, 3 de mayo de 2018

Alberto Garzón y Antonio Maillo: "La Izquierda Unida que necesitamos"

Alberto Garzón Espinosa, Coordinador Federal IU
Antonio Maíllo, Coordinador de IU Andalucía
Izquierda Unida acaba de cumplir 32 años. Nació al calor de las movilizaciones contra la entrada de España en la OTAN, y solo ocho años más tarde de la aprobación de la Constitución Española de 1978. Miles de mujeres y hombres, de culturas diversas de la izquierda, compartían un proyecto de país desde una voluntad de unidad y desde una convicción: la de articular un espacio político que sirviera de instrumento de transformación económica, social y cultural a una España cuyo Gobierno daba señales de que se arrinconaba de nuevo cualquier política de verdadero cambio. Hablábamos entonces no sólo de otra política, sino de otra forma de hacer política, a través de la elaboración colectiva de sus fundamentos y programa.
Qué duda cabe de que nuestro país ha cambiado mucho desde entonces, tanto política como económica y socialmente. Y en cierta medida, durante todo este tiempo hemos conseguido adaptarnos al menos lo suficiente como para seguir existiendo, evitando caer en el canto de sirenas de un capitalismo que nos exigía claudicar. Nuestra incesante lucha por un trabajo y una vida dignas siempre ha tenido enfrente al capitalismo, al patriarcado y a la corrupción que a ambos alimenta. El patrimonio acumulado de resistencia, dignidad política y coherencia de miles de personas, militantes, simpatizantes y activistas es un orgullo para quienes pertenecemos a IU, y amplios sectores de la sociedad ajenos a nuestra organización así lo reconocen.
Como tal, cualquier organización se define por lo que aspira a conseguir, esto es, por sus objetivos, mientras que sus formas van cambiando para adaptarse a los diferentes contextos en los que actúa y siempre con el propósito de facilitar la consecución de los objetivos. Esto es algo evidente una vez se piensa con detenimiento, pero para llegar a ese punto primero hay que combatir la idea según la cual este tipo de instituciones -como el capitalismo, la democracia, la Constitución o los partidos políticos- han estado toda la vida ahí, detenidas delante de nosotros como dioses imperecederos.
Repetía el filósofo Edgar Morín que una de las pocas cosas que tienen validez universal es la máxima aquella de que "todo lo que no se regenera, degenera". Al menos en lo que se refiere a las instituciones políticas, eso nos parece rotundamente cierto. Por eso pensamos que hay que insuflar continuamente vida, movimiento y nuevas energías a las organizaciones políticas para evitar que se enquisten y que caigan víctimas de insalvables procesos de burocratización que pervierten su propia naturaleza y la causa para la que fueron creadas.
Por esta razón, en la última Asamblea Federal de junio de 2016 aprobamos colectivamente una serie de directrices que tenían como objetivo fortalecer IU a través de diversos cambios en el modelo organizativo. Aquellas directrices son las que ahora, dos años más tarde, vamos a poner en marcha a través de una nueva asamblea que específicamente tratará esta cuestión. Algunos de los elementos centrales que cambiaremos son los siguientes:
En primer lugar, queremos introducir nuevas formas de afiliación que complementen a las ya existentes. Tenemos que ser conscientes de que la participación política a través de los partidos se ha visto muy afectada en las últimas décadas en todos los países europeos. Países de tradición liberal como Reino Unido han perdido más del 30% de su afiliación política en apenas unas décadas, mientras que países de tradición socialdemócrata como Suecia han perdido hasta un 20%. Es una dinámica generalizada, probablemente reflejo de la crisis de legitimidad de la democracia representativa y que en España desveló especialmente el movimiento 15M. De hecho, en nuestro país el número de personas que manifestaba participar en un partido político era casi del 10% en 1980, mientras que actualmente esa cifra es de sólo un 2,5%. Por diversas razones, la población española considera hoy menos útil la participación en organizaciones políticas que hace cuarenta o treinta años. Eso nos parece una mala noticia.
A nuestro juicio, ninguna organización se sostiene en el medio plazo sin una amplia base social de afiliados. Por eso insistimos en esta idea en el informe anual de 2017, también discutido y aprobado colectivamente. Queremos introducir nuevas figuras de afiliación que permitan, especialmente a las generaciones más jóvenes, participar de las decisiones y acciones de IU de una manera novedosa y adaptada a la nueva situación tecnológica y política.
En segundo lugar, vamos a profundizar en los mecanismos de democracia radical republicana en el seno de IU. Ya en 2016 fue la primera vez que se eligió a toda la dirección federal mediante sufragio universal, e incluso en 2017 en Andalucía algunas de esas responsabilidades se eligieron por sorteo. Queremos que todo espacio de nuestra organización esté afectado por la rendición de cuentas de los cargos públicos y la dirección, la implantación de un salario máximo, la deliberación en los órganos, la participación de movimientos sociales y entidades independientes, las primarias internas, etc. En suma, IU tiene que seguir avanzando hacia la figura de un movimiento horizontal, asambleario y ágil en la toma de decisiones, dejando atrás las estructuras burocratizadas, jerárquicas y funcionales a la política de mesas camilla, esto es, los acuerdos cupulares que se extienden luego hacia abajo clientelarmente.
En tercer lugar, la densa red de Izquierda Unida se ha tejido en torno a los procesos electorales y la participación en los asuntos de política nacional. Seguir haciéndolo no es incompatible, más bien lo contrario, con fortalecer los vínculos sociales que existen en la afiliación y la base social de IU mediante la puesta en marcha de nuevas prácticas. En concreto, queremos profundizar la participación estratégica en los conflictos sociales, para lo cual creamos las redes de activistas, así como la comunicación activa entre nuestra propia gente, para lo que creamos La Comunidad. Sabedores de las dificultades que tiene nuestra organización para comunicar sus actividades sin distorsiones interesadas, y conscientes del enorme potencial que tenemos gracias a la enorme red de personas colaboradoras y afiliadas, buscamos poner en común a toda nuestra gente directamente mediante el uso de las nuevas tecnologías. Pensamos que es mucha la gente que quiere contribuir al proyecto de IU y que necesita nuevos canales para hacerlo.
En último lugar, pretendemos racionalizar las finanzas de la organización desde los principios de mayor solidaridad y eficacia, adecuándolos a la Ley de financiación de partidos políticos y a la nueva cultura resultante del Movimiento Político y Social al que tendemos a ser. Sorprendentemente, esto ha generado una controversia descaradamente interesada. La forma jurídica que deriva de esos objetivos no va a condicionar la soberanía política de las federaciones, que seguirá siendo plena porque está garantizada por los estatutos de IU. Es más, la mayoría de las federaciones ha cumplido con este requisito desde siempre sin que eso haya mermado un ápice su soberanía política, como lo demuestra de forma significativa la política de alianzas seguida en 2015 por nuestra federación en Galicia. Nuestro proyecto federal se nutre de una doble coherencia interna y externa que es lo que nos da credibilidad política: queremos para nuestro país lo que nos damos en nuestra organización, frente a un centralismo ineficaz y desigual y un confederalismo igualmente asimétrico.
Como se puede comprobar, se trata de transformaciones importantes que buscan fortalecer nuestro instrumento a través de la adaptación del modelo organizativo a una realidad social y política distinta a la que existía cuando comenzamos a andar hace 32 años. Entendemos que esta ambición puede generar una crítica legítima en tanto que todo cambio implica la existencia de una resistencia. No vamos a ignorar ahora que siempre existen sectores conservadores adversos a los cambios. Pero afortunadamente tenemos los canales adecuados de debate, deliberación y toma de decisiones, pues la dirección de IU está comprometida con una práctica radicalmente democrática basada en la intuitiva idea de que muchas cabezas piensan mejor que unas pocas.
Estamos firmemente convencidas de que todos estos cambios abundan en la fortaleza de IU, un proyecto político surgido desde una profunda convicción de unidad y ambición colectivas y llenas de complicidades sociales, con quienes no nos resignamos a una realidad que destruye la dignidad humana, nos rebelamos para combatir las injusticias y nos unimos para construir una sociedad justa y de iguales.

domingo, 29 de abril de 2018

Manifiesto del 1º de Mayo del PCE y UJCE: "Trabajo digno para una vida digna"

El próximo 1º de mayo llamamos a la movilización para llenar las calles de trabajadores y trabajadoras en una jornada de celebración y reivindicación del derecho al trabajo digno y de calidad para las y los trabajadores. Es el día de la clase obrera, de la conmemoración de su lucha histórica por la conquista y defensa de sus derechos.
Esta jornada de lucha y reivindicación de la clase obrera viene precedida por una huelga feminista el 8 de marzo que ha sido histórica, así como por masivas movilizaciones en defensa del sistema público de pensiones. El trabajo que desde el movimiento feminista de clase y de pensionistas se está llevando a cabo para generar conciencia de pertenencia a un colectivo, con los mismos intereses y con los mismos problemas, debe ser guía para el movimiento obrero internacional. Reivindicamos el carácter unitario de todas estas luchas y el próximo 1º de mayo es una ocasión más para demostrar que la unión es la condición fundamental para la consecución de los derechos colectivos que están siendo objeto de agresión por parte del capital.
Tras la crisis sufrida en los últimos diez años se han producido reformas legislativas que tenían por objetivo dotar de “legalidad” a la injusticia. Con ellas se pretende legitimar políticas supuestamente necesarias para salir de la crisis. Para la oligarquía y la clase dominante salir de la crisis es desmantelar el Estado Social previsto en nuestra Constitución, objetivo al que se están aplicando sin descanso. La crisis ha supuesto un insultante incremento de las desigualdades y un incremento de la acumulación de riqueza en cada vez menos manos, precisamente las de aquellos que la provocaron. Pretenden convencernos de que no hay otro modelo social posible y que la clase obrera, la inmensa mayoría, debemos resignarnos a sobrevivir sin derechos, sin protección de las instituciones y compitiendo entre los pobres disputándonos las migajas sobrantes de su festín de opulencia. Y denunciamos sus injustas y crueles guerras, orquestadas por intereses inconfesables, negando la paz y el desarrollo de los pueblos. La solidaridad internacional y la sororidad de clase es el arma para construir la paz con justicia social.
España se niega en la práctica al cumplimiento de leyes y convenios internacionales y nacionales que obligan a garantizar los derechos de las y los trabajadores, derechos incluidos en distintos pactos políticos, económicos y sociales. Ejemplos de ellos son el incumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la Constitución de 1978 o de la negociación colectiva.
Este 1 de Mayo debe ser una jornada de reivindicación de la inmensa mayoría por una apuesta clara e irrenunciable por los derechos fundamentales de la clase obrera: derecho a un trabajo digno, a un salario digno, a condiciones laborales dignas y compatibles con la vida, derecho a la igualdad real y a la no discriminación, derecho a la salud y a la protección y prevención, derecho a prestaciones sociales dignas, derecho a la educación y a la formación, derecho de nuestras familias y miembros dependientes a tenernos y a tener entre todas una sociedad digna y protegida. Porque el bienestar de todas contribuye al bienestar de cada una.
Denunciamos también las restricciones a la libertad de expresión, de opinión, a los derechos de manifestación y de huelga que vienen siendo impuestas de forma coordinada por la acción legislativa del Gobierno del PP y Ciudadanos y la aplicación cada vez más autoritaria de las leyes por el poder judicial. Se trata de la habitual estrategia de aplicación de medidas limitativas de derechos fundamentales y libertades en momentos de incremento de la movilización social y de las luchas populares, pretendiendo utilizar la represión civil y política para truncar justas y legítimas reivindicaciones sociales. Manifestamos nuestra solidaridad con todas las personas que sufren la represión con la que reaccionan las instituciones caducas e incapaces de asumir el conflicto social y político que generan sus recetas. No queremos mártires, pero tampoco nos vamos a llamar a engaños ni a dejar de asumir nuestro compromiso con la lucha y la necesidad de fortalecernos y protegernos entre todas. Por cada acto de represión a cualquier compañero en lucha, estaremos trabajando por aunar todas las herramientas organizativas de las que dispone la clase obrera: sindicatos, movimientos sociales, plataformas, asambleas…; en cualquier ámbito sectorial o territorial, estamos llamados a unirnos frente a los ataques. Hacemos nuestro el lema “nos tocan a una, nos tocan a todas”.
El PCE y la UJCE, como organizaciones que somos del pueblo, de la clase obrera, asumimos el compromiso de trabajar por la unidad y el fortalecimiento del movimiento obrero, para contribuir a la construcción de un modelo económico, político y social alternativo al actual sistema capitalista y patriarcal; que ponga en el centro la vida, la vida digna de la inmensa mayoría, para construir un sistema que pueda garantizar el mayor disfrute y calidad de los derechos económicos, laborales, políticos y sociales que nos están siendo negados.
Llamamos a esta movilización con la alegría de luchar y de pertenecer a la clase obrera. Todas y todos aquellos que intentamos sobrevivir de nuestro trabajo en la gran empresa o en la mediana y pequeña; por cuenta ajena o por cuenta propia y no menos ajena; con papeles o sin ellos; indefinidos o temporales; nativa o extranjera; jóvenes y no tanto; organizados sindicalmente o resistiendo y luchando de otras maneras; las que tienen un empleo y las que no; las que tienen miedo a perderlo; las que difícilmente llegan a fin de mes, las que no y las que tienen miedo a no conseguir sobrevivir cada día; las que acuden a su empleo perdiendo la salud, o con miedo a cuidarse porque cada día hay que elegir entre lo malo y lo peor; las que tuvieron que salir de este país para tener un futuro laboral, vital, que aquí se les niega; TODAS sufrimos un sistema injusto, cuyo objetivo del máximo beneficio económico de unos pocos choca frontalmente con nuestro objetivo de una vida digna para todas.
¡UNA SOLA CLASE OBRERA, UNIDA EN LA LUCHA!
¡POR PAN, TRABAJO, TECHO E IGUALDAD!
¡PORQUE FUERON SOMOS, PORQUE SOMOS SERÁN!