viernes, 14 de julio de 2017

“Nuestra estrategia pasa por construir la unidad de todas las fuerzas en conflicto”. Carta del Secretario General del PCA, Ernesto Alba, a la militancia del Partido



Acabamos de finalizar el XII Congreso el cual estaba impregnado de muchas expectativas sobre el destino de nuestro Partido. Parece, a veces, que nuestra inmensa historia ha sido capaz de ser fortaleza y debilidad, como todo proceso dialéctico.
Os remito esta carta para apuntar algunas de las cuestiones más importantes que, a mi juicio, nos hemos propuesto en este Congreso:
En primer lugar me gustaría situar el trabajo de nuestra militancia en el conflicto social y laboral. Hemos dicho que es importante organizar a nuestros mejores cuadros en los espacios concretos de luchas como forma de construir tejido social. Y ahí los comunistas entendemos que nuestra estrategia pasa – fundamentalmente – por construir la unidad de todas esas fuerzas en conflicto. No se puede derrotar al actual poder sin organizar un contrapoder.
En segundo lugar, el nuevo PCA que emana de este Congreso ha decidido hacer de nuestro proyecto estratégico – Izquierda Unida – algo más amplio. IU significa para los comunistas un gran proyecto emanado de la movilización social que fuimos capaces de construir con mucha más gente. Pero hacemos autocrítica: Hemos convertido IU en un partido político, un error que hemos pagado duramente muchos años.
No decimos nada nuevo cuando planteamos que queremos una IU más abierta y ágil, una IU capaz de ser herramienta útil a nuevos actores nacidos al calor del 15M y la actual crisis económica. Ese paso fue además aprobado por la XI Asamblea de Izquierda Unida hace ahora un año.
Desde el PCA hemos debatido mucho y queremos situarnos en la creación de un nuevo sujeto político andaluz, pero me parece oportuno – ante tanto oportunista -, aclarar que queremos hacerlo con toda IU, sin imposiciones de nadie, con todo el patrimonio acumulado de experiencia en los últimos 30 años: con el consenso y la inteligencia colectiva como principal arma.
En tercer lugar, las y los comunistas nos hemos conjurado para dar una batalla fundamental en Andalucía y en España: la batalla de las ideas. Es importante afrontar esta tarea sin complejos y hacerlo conscientes de dónde venimos: de una pérdida absoluta de la identidad de clase; de una guerra identitaria y cultural generada en los 80 mientras se desmantelaba nuestra industria.
Nuestra historia está compuesta de secuencias encadenadas, como departamentos de un mueble infinito: El olor a obrero, la conquista republicana, una mujer que se levanta y pelea, una larga noche en la clandestinidad, un partido en el exterior, el de interior y el de entre rejas.
El clavel de Dolores, el tupé de Pepe Díaz, la sombra de Billy el Niño. Atocha, un verso viudo en el Puerto de Santa María, el hambre de rencuentro con nuestros desaparecidos, un 4D que nos levanta de la cama. Una Córdoba que brilla, una fiesta de colas infinitas, una campaña, una diputada que traga saliva, un parlamentario que cierra el puño, un infinito camino desde Málaga a Almería. Una desbandada que se queda sin horizonte. Un trabajador que fallece, un estudiante que habla, un activista saludando a Palestina, otro a Cuba, Venezuela, Sahara o Siria.
Podría seguir encadenando espacios comunes de esos que cuando los pensamos nos mantienen vivos. Espacios que nos dicen de qué estamos hechos, como han sido nuestros andares. Son secuencias infinitas donde la experiencia de cómo lo hemos vivido individualmente se unen a lo que hemos vivido colectivamente. Todo a través de un mismo objetivo: construir el socialismo.
De la misma forma que reconocemos nuestro pasado en un sinfín de escenas comunes que nos hacen construir una identidad, debemos tener altura de miras para afrontar la unidad en el futuro. Una organización comunista que no responda al criterio de unidad ni es comunista, ni es revolucionaria.
Estamos celebrando en estos días el centenario de la Revolución Rusa, una revolución que quedó por escrito hace cien años. Desde entonces muchas cosas han cambiado en el mundo y otras se mantienen igual.
Imaginad que un sastre le hace un traje a medida a un niño, este con los años va creciendo, y por lo tanto, ya no se lo puede poner. No podemos echarle la culpa al sastre porque el traje le quede pequeño. Tendríamos que buscar un nuevo traje con las medidas actuales.
Marx, Lenin… supieron dar respuestas a la lucha de clases en sus tiempos, hicieron los trajes con las “medidas” de aquella época.
Con la caída del muro de Berlín, cayeron algunas respuestas, pero siguen en pie las mismas preguntas contra la injusticia: ¿Por dónde empezar? ¿Qué hacer? Nosotras y nosotros tenemos que inventar las nuevas respuestas.
Os agradezco todo el trabajo realizado en estos meses de cara a la celebración de nuestro XII Congreso y todo vuestro apoyo para afrontar el futuro.
Os invito a ilusionarnos juntas y juntos, a trabajar colectivamente por la construcción de un partido grande que consiga dignificar la vida de nuestra clase.
Salud y República.
¡Viva Andalucía libre!
“Las diferencias deben de ser manejadas con profundidad dialéctica, con altura dialéctica para que produzcan síntesis dialécticas”. (Hugo Chávez)
Un saludo.
Ernesto Alba. Secretario General del PCA.

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